Hay una clave para el éxito de las empresas en general y en particular de las startup y tecnológicas. Esta clave se llama I+D+I, y surge la necesidad de proteger esta clave generada en tu empresa.
Se trata de la protección de los resultados de la investigación y el desarrollo tecnológico, en los campos de la química, electrónica, y mecánica. La excelencia profesional consiste en adecuar las modalidades de propiedad industrial a las necesidades empresariales, para su mejor adecuación legal y mayor ventaja económica (modelos de utilidad).
A lo largo de la vida empresarial pueden sucederse determinadas circunstancias que requieran actos de explotación de los desarrollos tecnológicos y las invenciones, mediante, actos administrativos y privados (licencias, ventas, patentbox, aportaciones societarias como capital, etc).

